Con el interés de ampliar mejorar la calidad de atención a postulantes para subsidios habitacionales, y asegurar que éstos sean asignados a quienes realmente los necesitan y cumplen con los requisitos para ello, el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR), aumentó la cantidad de supervisores del área social.

El personal contratado, supervisará y analizará el 100 por ciento de las solicitudes de subsidio habitacional directo, con lo cual cambia la modalidad anterior que sólo cubría de manera aleatoria un 5 por ciento. La supervisión se realiza en el terreno, visitando a todas y cada una de las familias que solicitan subsidio para vivienda.

Estos funcionarios/as, aún cuando sus respectivos contratos refieren actividades concretas, asumieron el compromiso de atender otras inquietudes o necesidades de la población a visitar.   Similar situación ocurre en otras áreas del INVUR, los contenidos de trabajo se han transformado, tienen una orientación eminentemente social, lo cual dista mucho de la modalidad anterior, cuando la relación-atención a la población era limitada o nula.

Los resultados de esta nueva modalidad de trabajo ya se hacen sentir, muestra de ellos son proyectos habitacionales como el ejecutado en Telica, departamento de León; “Amigos de la Policía” en Chinandega o Villa 29 de Junio en Rivas, que progresan a pasos agigantados, uno de ellos concluido, otro por finalizar y uno más, que pese a las dificultades exógenas ha logrado mantenerse y avanzar.